Toma la pastilla roja!!!

BIENVENIDO Y TOMA LA PASTILLA ROJA "...Eres un esclavo, Neo/ Igual que los demás, naciste en cautiverio/ naciste en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar/ Una prisión para tu mente/ Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix/ Has de verla con tus propios ojos/ Esta es tu última oportunidad/ Después, ya no podrás echarte atrás/ Si tomas la pastilla azul fin de la historia (La historia acabará)/ Despertarás en tu cama y creerás/ lo que quieras creerte/ Si tomas la roja, te quedas/ en el País de las Maravillas/ y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos/ Recuerda/ lo único que te ofrezco es la verdad/ Nada más..."

domingo, 25 de mayo de 2014

El engaño a Santa Helena: el otro Gólgota


Según la Tradición. el camino que Jesús recorrió hasta el Calvario, el via crucis, iba desde la salida de la Torre Antonia, al lado del Templo y, atravesando la ciudad por los barrios del norte, llegaba hasta la Puerta de Efraím, por la que se salía fuera de las murallas, donde estaba la colina del Gólgota. Actualmente, una larga y retorcida calle de Jerusalén, empinada como todas las de la vieja ciudad, lleva el nombre de Vía Dolorosa. Termina en la Basílica del Santo Sepulcro. Resulta difícil asegurar que el trazado de esta calle corresponda al recorrido exacto que hizo Jesús hace dos mil años. A lo largo de la Vía Dolorosa, distintas iglesias y lugares recuerdan las 14 estaciones que la tradición, desde hace siglos, fijó como pasos en el camino de Jesús a la cruz. Algunas de estas estaciones tienen base en los textos del evangelio y otras - la Verónica, el encuentro con María y las tres caídas- tienen su origen en la tradición cristiana.
Mateo 27,31-32; Marcos 15,20-21; Lucas 23,26-32; Juan 19,17.

Calvario o Gólgota es el nombre dado al monte en las afueras de Jerusalén donde Jesús fue crucificado. Su nombre proviene de rocas en forma de calaveras en uno de los lados de la colina. Sus diferentes nombres son Calvariae Locus, en latín, Κρανιου Τοπος (Kraniou Topos) en griego y Gólgota o Golgotha en arameo; en todos estos idiomas significa lugar de la calavera.
Según la tradición judía, además, este sería el lugar en el que se habría enterrado la calavera de Adán. Actualmente el Gólgota consiste en una excrecencia de unos cincuenta centímetros, que se levanta del suelo en la basílica del Santo Sepulcro. En cuanto a la colina, ésta desapareció tras la toma de Jerusalén por Tito, con la nivelación de la ciudad (efectuada por prisioneros judíos), y luego con la construcción de una nueva ciudad sobre los cimientos de la antigua, por el emperador Adriano. Éste hizo recubrir todo el Gólgota por un terraplén, y allí se plantó un bosque sagrado consagrado a Venus-Afrodita. Evidentemente, es imposible encontrar nada del antiguo lugar después de un conjunto tal de trabajos. Y menos aún cuando el plano más antiguo de Jerusalén data, aproximadamente, del año 595. La ciudad fue todavía asolada en el año 614 por Chosroés II, quien exterminó a sus habitantes, y luego, en el año 1214, por los mongoles, que la devastaron por completo. 
No cabe duda de que el calvario en la Iglesia del Santo Sepulcro que hemos estado considerando es el mismo que el de la Edad Media, pero ¿es correcto identificarlo con el de los Evangelios? Ha sido durante mucho tiempo ubicado dentro de las murallas de la ciudad. Pero, ¿la muralla de la ciudad que le ha encerrado durante tantos siglos, le encerraba cuando Cristo fue crucificado? Es decir, ¿la muralla de la ciudad actual existía cuando fue condenado a muerte? Si es así, este no podría haber sido el lugar de la crucifixión, porque Cristo fue crucificado fuera de los muros (Hebreos 13)

Nuevo Testamento
El calvario es mencionado en todos los evangelios del Nuevo Testamento:
•           Mateo 27:33
Al llegar al lugar llamado Gólgota, es decir, lugar de la Calavera
•           Marcos 15:22
Condujeron a Jesús hasta el Gólgota, que quiere decir lugar de la Calavera
•           Lucas 23:33
Cuando llegaron al lugar llamado La Calavera, crucificaron allí a Jesús
•           Juan 19:17
quien, llevando a hombros su propia cruz, salió de la ciudad hacia un lugar llamado "La Calavera" (que en la lengua de los judíos se dice "Gólgota")
En tres referencias (Mateo 27:33, Marcos 15:22, Juan 19:17) se interpreta en el sentido de kraniou topos, "el lugar de la calavera". En Lucas 23:33 la versión King James se le llama "Calvario", pero en la versión revisada (británica y americana) simplemente "El cráneo". Del Nuevo Testamento podemos inferir que estaba fuera de la ciudad (Hebreos 13:12), pero cerca de ella (Juan 19:20), al parecer cerca de algunas vías públicas (Mateo 27:39), que venía del campo (Marcos 15 : 21). era un lugar visible, desde algunos puntos, desde lejos (Marcos 15:40, Lucas 23:49).
El Nuevo Testamento al describir al monte Calvario como un lugar cercano a Jerusalén y fuera de los muros es consistente con la tradición judía, también el hecho de que Jesús fue enterrado cerca del lugar de su ejecución.

Búsqueda del monte Calvario

El emperador romano Constantino el Grande construyó la Basílica del Santo Sepulcro en lo que se creyó que fue el sepulcro de Jesús hacia los años 326 - 335, cerca del lugar del Calvario. La tumba de Jesús y la verdadera cruz fue, según la tradición cristiana, descubierta por Helena, madre de Constantino en 325. La iglesia actualmente se encuentra dentro de los muros de Jerusalén, pero el Santo Sepulcro estuvo probablemente fuera de estos muros en el momento de la muerte de Jesús. La iglesia es aceptada como la tumba de Jesús por muchos historiadores. El Gólgota como lugar de la ejecución de Jesús debió ser escogido en el siglo IV por su nombre, por la leyenda que lo acompañaba, y también para comodidad de los peregrinos. En una época en que no quedaba absolutamente nada de la ciudad que vio morir a Jesús, en que la arqueología y sus disciplinas, dependientes de la historia, son totalmente inimaginables, en que la ingenuidad de los fieles no tiene límites, en que se preferirá siempre la fe pueril a la crítica racional, quedaba excluida la posibilidad de entregarse a semejante investigación. No existía ningún mapa de la Jerusalén antigua. Era imposible que se apelara a la tradición oral, ya que los judíos habían sido deportados sin excepción tras la toma y la aniquilación de la ciudad. Durante varios siglos, hasta Constantino, se les había prohibido acercarse a la ciudad de David. ¿Cómo imaginar entonces que se haya podido recoger sobre el terreno tradición alguna? Los romanos y los griegos, que bajo Adriano, es decir, en el año 131, habían poblado la nueva ciudad, Aelia Capitalina, no encontraron allí ningún habitante. Así, pues, desde el año 70, toma de Jerusalén por Tito, hasta el 131, año de la fundación de Aelia Capitolina, es decir, durante un periodo de sesenta y un años, el lugar donde se había elevado la más prodigiosa ciudad de la historia de la humanidad no fue sino un campo de ruinas, totalmente niveladas, sin ningún ser humano.
Entonces, ¿dónde pudieron ser recogidas esas tradiciones orales?

En 1885, Charles Gordon sugirió una localización distinta para el Calvario. La tumba del jardín se encuentra al norte del Santo Sepulcro, en las afueras de la Puerta de Damasco, datado en el período del Imperio Bizantino. El jardín posee un risco que contiene dos grandes huecos que parecen los ojos de una calavera.

El otro monte Calvario

La puerta de Damasco, está situada al Norte de la ciudad y, un poco más allá, tras una estación de autobuses, existe una curiosa estructura geológica. Se trata de una antigua cantera de piedra, conocida por muchos como ‘La Colina de la Calavera’. De hecho el significado de Calvariae, en latín o Gólgota, en arameo, es la misma: calavera, y hace referencia a la forma que tenía el lugar donde fue ajusticiado Jesús. Detrás se halla la tumba del Jardín.
El recinto es regentado por una sociedad creada hace más de un siglo, en 1894. Sus donaciones propiciaron la compra de los terrenos donde se ubica la sepultura que hoy día es frecuentada por cristianos anglicanos y otros grupos menos numerosos.
Varios lugares alrededor de Jerusalén han sido sugeridos como el sitio de la crucifixión y sepultura de Jesús pero solamente dos han merecido una consideración seria. El de la parte cristiana de la ciudad antigua, donde se erige la Iglesia del Santo Sepulcro y el de Gordon. Ambas localizaciones cumplen con los requisitos evangélicos. Me explico.
La Biblia no precisa la ubicación del Calvario. Solamente dice que la crucifixión de Jesús tuvo lugar cerca, pero fuera de Jerusalén (Juan 19: 20; hebreos 13: 12), ya que la ley judía impedía realizar ejecuciones y sepulturas dentro de la ciudad. Por el contrario, sí precisa que se hallaba cerca de un camino transitado extramuros, puesto que los que pasaban se burlaron de él (Mateo 27: 39; Marcos 15:21, 29-30). Los romanos escogían lugares concurridos para que las cruces sirvieran de ejemplo. La crucifixión, pues, tuvo lugar probablemente en una colina, porque tenía la elevación suficiente para hacerla visible desde la distancia.
Las excavaciones arqueológicas han revelado la localización de los muros de Jerusalén en tiempos de Jesús. La Iglesia del Santo Sepulcro está hoy dentro de la ciudad actual porque Herodes Antipas amplió las murallas en el año 41. En el siglo XVI el sultán turco Suleiman el magnífico construyó los muros que hoy podemos contemplar. En el siglo I, pues, la línea de la ciudad estaba al sur del lugar donde se erige la Iglesia del Santo Sepulcro. Lo mismo ocurre con la colina de Gordon. De la tumba o sepulcro, sólo se nos dice que estaba en un jardín cerca del lugar de la crucifixión (Juan 19: 41).

Es evidente que la vegetación y las bellas flores del jardín que ahora le envolvían eran modernas pero existen evidencias de que aquí había un jardín y una tumba desde hace más de 2.000 años. Existe el la zona del jardín una cisterna de más de 1 millón de litros de capacidad para el agua de lluvia, la tercera más grande hallada en Jerusalém, y una prensa de uvas que datan de la época de Jesús, lo que indica que el jardín era una viña, es decir el huerto de un hombre muy rico, como lo era por ejemplo, José de Arimatea.



"Si no lo comunicáis vosotros LAS PIEDRAS HABLARAN POR VOSOTROS"  (Jesús)

Ronald Eldon Wyatt (1933 - 4 de agosto de 1999) fue un arqueólogo autodidacta y sin ningún entrenamiento formal en la disciplina, que sin embargo demandó haber encontrado muchos sitios y artefactos bíblicos significativos. Sus descubrimientos o teorías han sido generalmente rechazadas por la comunidad científica. A pesar de esto propuso e hizo investigaciones que objetivamente han removido el piso respecto de cuestiones de la arqueología bíblica.

"Ahí está la Gruta de Jeremías y el Arca del Pacto está ahí adentro."


Un día, en 1978, Ron decidió visitar algunos lugares de interés cerca de la puerta de Damasco, en Jerusalén. Caminando a lo largo de una antigua cantera de piedra, conocida por algunos como " La Colina de la Calavera", él hablaba con una autoridad local sobre antigüedades Romanas. Sin ningún aviso, la mano izquierda de Ron señaló a un sitio que era utilizado como depósito de basura y dijo, "Ahí está la Gruta de Jeremías y el Arca del Pacto está ahí adentro." Aunque estas palabras habían salido de su boca y su propia mano lo había señalado, no lo había dicho ni hecho conscientemente. El hombre que estaba con él, absolutamente fuera de su forma normal de ser, también reaccionó de manera extraña. El hombre dijo, " Esto es maravilloso!" Quisiéramos que usted excavara, y le concederemos los permisos, le conseguiremos un lugar para quedarse e incluso le proporcionaremos sus alimentos!". Ron sabía que esto era un acontecimiento sobrenatural pero él también sabía que no todos los acontecimientos sobrenaturales provienen de Dios (Apocalipsis 16:14).
De regreso a su casa en los EEUU comenzó a investigar si el Arca podría estar o no en ese lugar. Descubrió que en la Biblia en el libro 2 Crónicas 35:3 se encuentra la última referencia del Arca del Pacto, el versículo 19 nos dice que esta éstuvo en el año 621 A.C., justo 35 años antes de la destrucción de el templo y de la ciudad de Jerusalen por el Rey Nabucodonosor. Dice que el Arca estaba en el templo en aquella época cuando el ejército Babilónico sitió la ciudad de Jerusalén, construyeron una muralla alrededor de la ciudad, no permitiendo que nada ni nadie salieran de la ciudad. Por lo tanto, el Arca del Pacto debió permanecer muy probablemente dentro de esta muralla durante el sitio Babilónico . Pues no cayó en manos de Nabucodonosor ni fue llevada a Babilonia, debemos asumir que fue ocultada subterráneamente. Esto correspondia perfectamente con el lugar hacia donde Ron había señalado, habría estado dentro de la muralla durante el sitio Babilónico, en un compartimiento subterráneo. Ron y sus dos hijos cavaron varias veces en ese sitio, descubriendo abundante información.
Comenzaron cavando en la llanura recta, en la base de una cara del acantilado, conocida por muchos como el "Golgota". En los años 1800's el General Gordon reconoció que el sitio correspondia con la descripción bíblica de El Calvario, el sitio de la crucifixion de Cristo. La Biblia describe un sepulcro que fue labrado en la roca, en un jardín cerca, el sepulcro era de un hombre rico que lo donó a Jesús ( Mateo 27:57-60 ). En las cercanías de este lugar eso es lo que hay exactamente, el sepulcro fue agrandado apresuradamente, sugiriendo que la persona que se puso en el, no era la persona para la cual fue diseñado.
Muchos se preguntan por qué el Gólgota permaneció intacto tanto siglos, incluso se hizo una estación de autobuses aledaña en 1956 y la cantera no se tocó. Habría dos razones, una es que tiene piedra caliza, y ésta no servía para construir el Templo, y la otra es que la tradición judía señala al lugar como un sitio oficial de ejecución por lapidación. 

































El Gólgota y la tumba del Jardín












Lo primero que encontraron y limpiaron fueron los tres nichos en forma de "repisas" cavados en una cara del acantilado. Ron pensó que pudieron ser las repisas que sostuvieron los letreros que los Romanos pusieron sobre la cruz de Cristo. En Mateo 27:37, Marcos 15:26 y Lucas 23:38 la Biblia dice que la inscripción fue escrita "sobre" Jesús, que concuerda con lo que encontró Ron. En el libro de Juan, la Biblia dice que, "un título", " fue puesto sobre la cruz ". La palabra griega para "sobre" es " EPI ". EPI se puede traducir como " sobre " o " encima ". Los traductores en Mateo, Marcos y Lucas decidieron traducir EPI como "sobre ", porque no tenía sentido decir que un letrero fue puesto (EPI) "en" su cabeza, pero en el libro de Juan tradujeron la palabra EPI significando "en" porque tendría sentido poner un letrero en la cruz. Sin embargo, pudieron traducir EPI y diria, " un titulo " fue puesto " encima/sobre la cruz ".


Panorámica del lugar de la crucifixión  de Jesús


Ron junto a su hijo

















Ron en el lugar exacto de la crucifixión

Un dibujo de la crucifixión de Cristo














Reconstrucción de la verdadera ubicación de la escena de la crucifixión






Excavación adicional reveló un altar de piedra sobresaliente de la cara del acantilado como un estante. Ron sintió que quizás éstos eran restos de un altar Cristiano, sugiriendo que los primeros Cristianos sabían que éste era un lugar de importancia. También se descubrieron los cimientos de un edificio del siglo I, que se cree fue una iglesia, agregando nuevamente más importancia a este sitio. 

Piedra "Altar"









Ron encontró monedas durante el curso de la excavación lo que ayudó a deducir la fecha de su construcción. Encontró una moneda romana con el emperador Tiberio, que fue emperador  entre 14-37 dC,  fue la moneda de fecha más antigua que encontraron. Las últimas monedas eran de alrededor de 135 dC, pero no después. Esto es consistente con la historia conocida de Jerusalén y coloca la fecha de la construcción entre el momento de la crucifixión y 135 dC.

Pero más información indica que muy probablemente fue construido después del 70 dC. Antes del año 70, (cuando la ciudad y el templo fueron completamente destruidas por el general romano, Tito), Jerusalén estaba todavía bajo el dominio romano y el recinto de la crucifixión habría permanecido en uso. Josefo dice como Tito, durante su asedio de Jerusalén, tenía más de 500 personas crucificadas por día  (Guerras de los Judios, Libro V, Capítulo XI, párr. 1).

Después de 70 AD - No hubo más crucifixiones masivas

Pero después de la destrucción en el año 70, con la mayoría de los habitantes judíos  asesinados o vendidos como esclavos, la ciudad se redujo a un campamento romano. Vespasiano había ofrecido la propiedad de la tierra de Jerusalén para la venta a los extranjeros, aunque no tenemos registros de que han comprado alguna tierra allí. La guarnición de 800 romanos en el campamento estaba estacionada allí para asegurarse de que la ciudad no fuera reconstruida. El odio de los romanos fue para los Judios. Por lo tanto, después del 70 dC, cuando Jerusalén era sólo un campamento romano con extranjeros de vez en cuando (no-Judios) que vivían en la zona, el uso de la crucifixión sería virtualmente eliminado.

Los cristianos aparentemente fueron tolerados por los romanos, y esto se apoya en el hecho de que en el año 130 dC, cuando el emperador Adriano llegó a Jerusalén para reconstruirla como una ciudad romana llamada Aelia Capitolina, se mostró a favor de los cristianos, mientras prohibía a cualquier Judio poner un pie en la ciudad de nuevo.

Esto y otras cosas contribuyeron a una revuelta entre los Judios en Judea en el 132 dC, que finalmente resultó en la muerte de por lo menos medio millón de judíos, y desde este momento en adelante, Judea ya no fue llamado por ese nombre, pero si referida por el antiguo nombre de "Palestina".

La nueva ciudad romana de Aelia Capitolina seguía siendo una ciudad, pero no prosperó. El hecho de que las monedas que Ron encontró en el antiguo edificio  cese  aproximadamente en el 135 dC indica que quien construyó y usó esta antigua estructura aparentemente abandonada  en ese momento, salió de la región. El hecho de que los cimientos siguen intactos indica que no sufrió destrucción a manos de un invasor, pero muy probablemente cayó en desuso y decadencia. Finalmente, con el tiempo, estaba cubierto de suciedad y residuos. Cualquiera que sea el caso, la evidencia muestra que las estructuras no fueron perturbadas desde la época romana.





Al fin Ron había descubierto la evidencia adjunta que lo convenció de que éste fué el sitio de la crucifixión. Cuatro agujeros cuadrados oradados en la roca, uno más arriba sobre una plataforma y separado de los demás.
Esto coincide con las visiones de Ana Catalina Emmerick en su libro La Pasión de Cristo: "...en seguida lo condujeron setenta pasos al norte, a una especie de hoyo abierto en la roca, que parecía una cisterna: lo empujaron tan brutalmente, que se hubiera roto las rodillas contra la piedra, si los ángeles no lo hubiesen socorrido. Le oí gemir de un modo que partía el corazón. Cerraron la entrada y dejaron centinelas. Entonces comenzaron sus preparativos. En medio del llano circular estaba el punto más elevado de la roca del Calvario; era una eminencia redonda, de dos pies de altura, a la cual se subía por escalones. Abrieron en ella tres hoyos, adonde debían plantarse las tres cruces, e hicieron otros preparativos para la crucifixión..."
Los otros tres estaban en un nivel inferior más abajo y al frente. El agujero cuadrado superior habría sostenido al criminal "principal", y sabemos por el relato Bíblico que cualquiera de los dos agujeros cuadrados a los lados, sostuvieron a los dos ladrones cuando Cristo fue crucificado. En este caso, solamente tres de los cuatro agujeros cuadrados fueron utilizados. 




La excavaciòn de Ron en el sitio de la crucifixiòn


Usando el radar penetrante de tierra Ron detectó una piedra redonda grande, de trece pies de diámetro y dos pies de ancho. Intentó ponerla al descubierto, pero está enterrada aproximadamente a una profundidad de veinte pies. Consideró la posibilidad de que fuera una piedra sepulcral muy grande. Pero ¿Podría ser la piedra sepulcral que cubrió la tumba cercana? Ron fue de nuevo al sepulcro en el jardín a ver si la piedra cabría. Él midió el ancho del canal que sostuvo la piedra del sepulcro, y su diámetro. Sorprendentemente, el canal fue diseñado para contener una piedra con un ancho de dos pies! Y el diámetro también coincidía con el de la piedra que encontró - trece pies! La Biblia dice que," una gran piedra " fue rodada enfrente de la tumba de Jesús. Otros afirman que la Gran Piedra en el Monte Nebo según las investigaciones de Simon Brown sería la real, es del mismo color que la tumba; el mismo tipo de roca; el espesor perfecto; la altura perfecta; y tiene las marcas del cincel idénticos. Por casi 2000 años, esta gran piedra tenía, aparentemente, ninguna importancia. Nadie sabía su edad; nadie tenía ni idea de por qué se mantuvo custodiada por los cristianos, incluso hoy en día. Los propios cristianos no sabían nada al respecto, ni siquiera por qué todavía estaban protegiendo y guardándola como un tesoro. Ver en:




Dibujo que muestra como se veía la tumba de Cristo












Restos del hierro correspondientes al sello romano ordenado por Pilato















La atención de Ron se enfocó en el agujero de la cruz situado más arriba de los demás. Si éste fuera el sitio de la crucifixión de Jesús, éste sería indudablemente el agujero de su cruz. Una piedra cuadrada había sido colocada encima de éste agujero cuadrado, actuando como tapa, era demasiado simétrica para ser una roca natural. Tenía aberturas para deslizar los dedos a cada lado, y cuando Ron la quitó notó una grieta grande en el fondo de la roca, extendiendose desde el agujero cuadrado. Le pareció a Ron una grieta provocada por un terremoto, la Biblia dice, en Mateo 27:51, " y la tierra tembló, las rocas se partieron". En una reciente entrevista el hijo menor de Ron, que ayudó a su padre en el trabajo, informó que estas aberturas fueron luego rellenadas por ellos mismos por temor a la profanación de aquellos que no compartieran la fe cristiana, pero que era su deseo que vuelvan a hacerse excavaciones para que el público las vea.



Diagrama explicativo de Ron y la Tapa de piedra




La tapa en manos del explorador Jonathan Gray












El hueco rajado

















Un día durante la excavación Ron se sentía muy descorazonado, como si Dios no quisiera utilizarlo más. Pensó que él habría hecho algo incorrecto y que Dios había decidido excluirlo de este trabajo. Mientras estaba sentado en el sitio y comtemplaba las circunstancias, oyó una voz que le dijo, " Dios le bendice en lo que usted está haciendo aquí Ron Wyatt." Más que sobresaltado, Ron volteo para mirar al hombre. Estaba sorprendido y se preguntaba cómo alguien sabía su nombre, además, Ron nunca le habia dicho a nadie lo que él estaba hacíendo ahí. Ron contesto, "gracias, es usted de por aquí?" y el extranjero simplemente contestó, " no." Intentando iniciar una conversación, Ron dijo, "es usted, un turista?" y el extranjero contestó otra vez, " no." Pero esta vez continuó diciendo, " He venido de África del sur y voy camino a la Nueva Jerusalén." Para Ron, esto fué como si recibiera una descarga eléctrica, sabiendo que la Nueva Jerusalén es una ciudad mencionada en la Biblia que está en el Cielo. Después de que el hombre se fué, Ron les pregunto a los otros que estában en el jardín si habían visto a éste hombre. Sorprendentemente todos respondieron que " no." pero había solamente un camino para entrar y salir de éste lugar, através de el cual el hombre tuvo que haber salido. Esto fué un gran estímulo para Ron en un momento en el que más lo necesitó pues ahora sentía que Dios todavía bendecía su trabajo.
Llegó a ser demasiado peligroso continuar excavando hacia abajo del lado del acantilado. Así que, Ron tuvo que cavar hacia abajo en varios ángulos. Pronto se encontró dentro de un sistema de cavernas. Trabajó con un hombre árabe de estatura pequeña que se arrastraría adentro en los boquetes que eran demasiado minúsculos para que Ron entrara fácilmente. Las condiciones eran húmedas, con demasiado polvo y poco oxígeno. Algunas veces Ron tuvo que deslizarse por pequeños agujeros. Un día le pidió al hombre que se arrastrara hacia adentro através de una entrada minúscula en una cueva, como de costumbre. Cuando él lo hizo, salió con una expresión de terror en sus ojos mientras gritaba, "Que es lo que hay ahi! Que es lo que hay ahi!" El hombre salió del sistema de cavernas muy apresuradamente y rechazó para siempre volver ahí.
  
Emocionado, Ron agrandó la entrada a éste compartimiento y se arrastró hacia adentro. Él se encontró arrastrandose a través de rocas que fueron apiladas casi hasta el techo. Sintiéndose más y mas cansado, Ron comenzó a mover las rocas hacia un lado, para descubrir que es lo que estaba debajo. Removió algunas tablas de madera descompuestas y secas, cuando las puso a un lado encontró pieles de animales. Algo brillante estaba bajo las pieles de animales. Moviéndolas hacia un lado, Ron descubrió la Mesa para el pan de la proposición, del primer Templo.
Continuó haciendo a un lado más rocas y madera, y entonces encontró una caja de piedra. La tapa se había quebrado y estaba movida hacia un lado. Ron dirigió la luz de su linterna hacia abajo através de la grieta y vio un Arca forjada en oro. Él sabía que estaba mirando el Arca del Pacto. Abrumado con emoción y sufriendo de pulmonía, Ron permaneció en aquella cueva por 45 minutos. Era el 6 de Enero de 1982, cuando Ron hizo este asombroso descubrimiento. La intentó fotografíar con una cámara polaroid, pero las fotos resultaron brumosas. Regresó con un colonoscopio, pero las fotos resultaron otra vez brumosas.

También en esa cueva Ron encontró el candelabro de siete brazos, una espada gigante (sin inscripciones, pero posiblemente de Goliat), un efod, el tabernáculo usado en el desierto, el altar del incienso junto con otras cosas. Ron ha regresado a la cueva en otras ocasiónes, y desde su primera visita la cueva ha sido ordenada completamente. Ron ha dicho (le preocupa no oír comentarios al respecto, aun cuando no es un profeta) que no ha llegado el tiempo cuando el mundo este listo para contemplar este descubrimiento con sus propios ojos. Ron no ha podido sacra el Arca y desde 1982 a la fecha el gobierno de Israel mantiene el hallazgo encubierto. 
Ante semejantes descubrimientos las autoridades israelíes (que no saben que hacer con semejante papa caliente) han negado a Ron, que no le conocían ni que le dieron permisos para trabajar, e incluso le han desacreditado. La siguiente foto pareciera decirnos lo opuesto junto a Dan Bahat, Ex Director de Antiguedades de Jerusalén:




Ron en la CNN








Dibujo y modelo a escala que muestran lo que ocurrió cuando Cristo fue crucificado.

Hoy en Jerusalém, el Papa Francisco se encontrará  de forma privada con el Patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I para firmar una declaración conjunta.

A continuación en la Basílica del Santo Sepulcro  tendrá un encuentro ecuménico con motivo del 50 aniversario del encuentro en Jerusalén de Pablo VI con el Patriarca Atenágoras. Resulta curioso que será en el lugar equivocado. Sería posible que la madre de Constantino se haya equivocado sobre el lugar exacto del Gólgota? Según la conocida "Leyenda Dorada" de Santiago de la Voragine, Helena, que entonces tenia 80 años, llegó a Jerusalén, sometió a torturas y amenazas a los judíos más sabios del país para que confesaran cuanto supieran del lugar en el que Cristo había sido crucificado. Después de conseguir la información la llevaron hasta el supuesto monte Gólgota, el monte de la calavera, donde el emperador Adriano, 200 años antes, había mandado erigir un templo dedicado a Venus (mitología). Santa Helena, que como vemos nada tenía de santa, ordenó derribar el templo y excavar en aquel lugar, encontrando tres cruces: la de Jesús, por supuesto. Por qué la engañarían los descendientes de los primitivos cristianos del lugar? Tal vez por ser una representante del Imperio que tanto tiempo ultrajó y a la que no le creían su conversión? Sobretodo después de usar el método de tortura, verdadera precursora de la futura Inquisición Si era así tenían sobradas razones para proteger el lugar más sagrado para ellos, el Gólgota y la tumba de su Maestro, o se trataba de judíos astutos que simulaban ser cristianos y que sabían que la tumba profanada por Adriano era la de otro personaje  judío célebre, Juan Hircano y no la del Mesías. Desarrollaremos este punto más adelante. Sea lo haya sido, Helena fue engañada.


El Gólgota es el punto más alto del monte Moriá


Al Este, Sur y Oeste de Jerusalén hay valles muy profundos que protegían a la ciudad de los invasores extranjeros, pero por el lado norte ellos eran vulnerables, pues el mismo Monte Moriá, se extendía más allá del muro de la ciudad. Por tal motivo, una parte de éste fue excavada como trinchera, justo al lado norte del muro, seguramente para prevenir que cualquier enemigo fuese capaz, desde esta cima exterior, tener visión de ataque hacia el interior de la ciudad. Entonces, en algún momento en la antiguedad, la porción más al norte de Moriá quedó separada de la ciudad por una brecha, cuyas rocas seguramente fueron aprovechadas como material de cantería, dado que este monte está compuesto de rocas de muy buena calidad, rebajando el nivel del piso hasta formar una gran trinchera que se extiende justo fuera del muro norte. En el escarpado que da a la cara Norte de esta trinchera Ron se dispuso a excavar





Relacíón entre los montes (rojo) y valles (verde) de Jerusalém. Es sobre el pico norte de este monte donde Abraham preparó un altar de piedra y ató a su hijo Isaac sobre la leña del sacrificio. El punto norte más alto del monte Moriá queda al norte de la muralla  de Jerusalém (donde señala la flecha roja)

Imagina que estás parado aquí, en el Valle de Tiropia (o de Tyropeón) mirando hacia el Monte de los Olivos
 Verás al Monte Moriá de lado y sus dos picos, el más alto donde Abrahám hizo el altar de piedra y el más bajo donde se construiría el Templo mucho tiempo después

 Aquí vemos la relacíón entre la colina más alta (final de la línea roja) y la más baja (final de la azul)
 Muchos años después de Abrahám empezaron a construir una muralla alrededor de la ciudad, y en el lado norte tenía 5 metros de altura, muy difícil de defender ante las invasiones
 Comenzaron a cavar para obtener piedra frente al muro, porque el Monte Moriá provee excelente material de cantera
 Vemos que la obra de albañilería es de solo 4 ó 5 metros, pero luego quedó un muro eficiente de 20 metros de alto al sumar la excavación realizada con el objeto de extraer el material para construir el muro.
A la derecha se ve le lugar del Templo, que fue construido más adelante.
En esta representacíón vemos en color café el muro de 5 metros de alto y en azul el lugar donde extrajeron material conocido como las canteras de Salomón para construir el Templo mucho tiempo después. Frente a esas canteras Flavio Josefo vió a más de 2000 hebreos crucificados por los romanos a lo largo del muro (pero no simultáneamente), en el camino de piedra, lugar que fue conocido como Calvario (en arameo Gólgotha), lugar oficial donde se realizaban las ejecuciones
 Aquí un ejemplo de lo esquematizado
 En el 70 DC la ciudad, el muro y el Templo  fueron destruidos. Muchos años después, en 1542 Solimán el Magnífico reconstruyó el muro
 En la actualidad cuando se sale de la Puerta de Damasco hay que subir unos 8 metros hasta la calle. En ese nivel están hoy los edificios modernos (rectángulo marrón). Pero hacia bajo y al lado de la puerta construida por Solimán, se ve una vieja puerta (de Aelia Capiltolina?).  La Vieja (y Verdadera) Vía Dolorosa está entonces unos metros por debajo de los escombros de las muchas veces destruida ciudad
 En el área señalada por la flecha, Ron Wyatt inició sus trabajos de exploración
 Área excavada por Ron y su hallazgo del sítio real de la crucifixión, justo debajo del altar de Abrahám en el pico más alto de Moriá
Verdadera Vía Dolorosa desde la Torre Antonia siguiendo paralela al Valle de Tiropia (que hoy es una planicie lleno de escombros) representado en color violeta, parte del mismo camino que mil años antes había recorrido Abrahám y su hijo Isaac









Fuente: Michael Rood



Otras fuentes

Jonathan Gray, explorador, autor y conferenciante, ha explorado y verificado más tarde todos los descubrimientos de Ron Wyatt.
El historiador Robert Ambelain en Los Secretos del Gólgota describe el lugar: “…Olfateando ese ligero viento con un rictus de asco, el tribuno se dirigió lentamente hacia el ángulo del recinto nuevo, desde donde podían distinguirse, a lo lejos, las masas de la torre Psephinos. Entre ésta y la puerta de Damasco se elevaba un montículo que los judíos llamaban Gólgota, una palabra hebrea que significa cráneo. Según una de sus inverosímiles leyendas, era allí donde reposaba el cuerpo incorruptible de Adán, y era precisamente el cráneo de éste el que estaba revestido por la tierra de aquella colina estéril. Calva como un lugar maldito por el cielo y por los hombres, la colina tenía, tanto de día como de noche, un aspecto siniestro. Allí era donde, de día, se precipitaban en busca de pasto los cuervos y buitres. Allí era donde, de noche, merodeaban con el mismo fin el chacal y la hiena. Pues así es el destino de los lugares de ejecución, que hace que la muerte alimente a la vida..."
En la séptima carta que Pilato escribe a Tiberio encontramos lo siguiente: “…Los sucesos que ocurrieron después son bastante inciertos. Cuando Johanan era conducido al norte de la ciudad, para ser crucificado en el montículo al que llaman Gólgota, por su forma de calavera, una tropa de sus seguidores atacó a nuestros soldados y lograron liberarlo…” Poncio Pilato escribió varias cartas al emperador Tiberio, y están en el Archivo Secreto del Vaticano, que es el más secreto de los archivos del mundo, guardadas bajo siete llaves.
El Libro de Urantia consigna: “…Generalmente era costumbre viajar al Gólgota por el camino más largo, para que mayor número de personas pudieran ver al condenado, pero este día fueron por el camino más directo, saliendo por la puerta de Damasco, que se abría al norte de la ciudad, y siguiendo este camino, pronto llegaron al Gólgota, el sitio oficial de Jerusalén para las crucifixiones. Más allá del Gólgota estaban las villas de los pudientes, y del otro lado de la carretera estaban las tumbas de muchos judíos ricos…”
La Entidad Espiritual Ramatís, canalizada por el Médium brasileño Hercilio Maes, afirma en su obra El Sublime Peregrino. “…Era casi medio día; el sol estaba alto y el día sofocante prometía lluvias torrenciales para la tarde; a esa hora Jesús fue cus­todiado por un grupo de soldados romanos, iniciando su trágica jor­nada camino del Calvario, saliendo por la puerta de Damasco…”. “…el trayecto desde la puerta de Damasco hasta la cima del Calvario fue recorrido en diez y seis minutos, pues las ejecuciones se cumplían fuera del muro de la ciu­dad…”
Rafael María Cañete en su Romance histórico Yo Leví, nos narra: “…Apenas crucé la Puerta de Damasco detuve mi huida y respiré entrecortadamente tratando de recuperar el aliento, levanté la mirada, el Gólgota estaba ante mí, lo que no deseaba, de lo que huía desde mi entrada en Jerusalén, se había hecho realidad. Había recorrido, sin pretenderlo, todo el camino que amargamente realizó mi maestro. Y ahora estaba allí, frente a su cadalso…”
Levi H. Dowling quien tranascribió de los Registros Akásicos la vida de Jesús publicada en El Evangelio Acuariano de Jesús El Cristo de la Era de Piscis, consignó: “…19. Caifás dijo: No podemos crucificar a este hombre; tenemos que apedrearte hasta que muera y nada más. 20. Entonces el populacho dijo: Apurémonos. Apedrémosle. Entonces lo condujeron hacia la colina que está fuera de las puertas de la ciudad, donde se daba muerte a los criminales. 21. El populacho no podía esperar llegar al lugar de las calaveras. Tan pronto como hubieron pasado las puertas de la ciudad, se precipitaron sobre él golpeándole con las manos, escupiéndole, apedreándole, y él cayó en tierra. 22. Y uno, un hombre de Dios, avanzó y dijo: Isaías dijo: Será magullado por nuestras transgresiones y por sus cardenales nosotros seremos curados. 23. Mientras Jesús yacía todo magullado y lacerado en tierra, un fariseo gritó: Deteneos, hombres, deteneos Mirad que los guardias de Herodes vienen y ellos crucificarán a este hombre. 24. Y al lado de la puerta de la ciudad encontraron la cruz de Barrabás, y entonces el populacho frenético gritó: Crucifiquémosle…”  El relato coincide con la tradición judía que señala al Gólgota como sitio oficial de lapidación (Beth haSeqilah) y por fuera de la ciudad, lugar también señalado en la lapidación de San Esteban. Por eso la Puerta de Damasco se llamó puerta de San Esteban pues por ella salió el protomártir hacia su apedreamiento. Dicha tradición señala a ese antiguo lugar como cercano a la gruta de Jeremías.
Alfred Edersheim en su libro Comentario Bíblico Histórico, en la página 1229 (Ed. CLIE) afirma que cerca de la Puerta de Damasco tiene que haber estado el lugar de ejecución. y concluye que el norte de la ciudad cumple con tres condiciones, fuera de la puerta, cerca de huertos en que había tumbas y cerca de un camino principal o carretera que en dirección nordeste se extendía por el suburbio de Bezetha más allá del segundo muro, con casas de campo y huertos, y sepulcros cavados en la roca que datan de ese período. Él dice: "...Hay que recordar que la tercera muralla, que luego rodearía Jerusalén, no se construyó hasta varios años después de la crucifixión. El nuevo barrio de Bezetha se extendió en ese momento fuera de la segunda muralla. Aquí la gran carretera pasa hacia el norte; cerca, había casas y jardines; y sepulcros cavados en roca se han descubierto y que datan de ese período. Pero esto no es todo. La presente Puerta de Damasco en el norte de la ciudad parece, en la mayor parte de antigua tradición ha llevado el nombre de Puerta de Esteban, porque se cree que el protomártir ha pasado por ella hacia su lapidación. Muy cerca, a continuación, debe haber estado el lugar de la crucifixión. Y al menos una tradición judía hace referencia sobre este mismo lugar, cerca de lo que se conoce como la Gruta de Jeremías, como el antiguo lugar de lapidación (Bet haSeqilah). Y la descripción de la localidad responde a todas las necesidades..."
F.R. y C.R. Conder en su Handbook to the Bible afirmaban en 1879, en la página 356 que al norte de la Puerta de Damasco hay un lugar que ahora se llama la Gruta de Jeremías, que tiene cierta demanda para ser considerado como el de la crucifixión; el lugar se llama Gólgota o Calvario. A menos de 200 yardas del muro de Agrippa pero que estaba sin duda por fuera de la antigua ciudad
Anna Catalina Emmerich en su libro La Pasión narra entre otras visiones: "...Se pusieron en marcha. Jesús, doblando bajo su carga y bajo los golpes de los verdugos, subió con mucho trabajo el rudo camino que se dirigía al norte, entre las murallas de la ciudad y el monte Calvario..." Hay que agregar más? En otro pasaje de la misma obra afirma que el jardín donde estaba la tumba era de José de Arimatea: "...Los hombres pusieron el sagrado Cuerpo sobre unas parihuelas de cuero, tapadas con un cobertor oscuro. Nicodemus y José llevaban sobre sus hombros los palos de delante, y Abenadar y Juan los de atrás. En seguida venían la Virgen, Magdalena y María Cleofás, después las mujeres que habían estado sentadas a cierta distancia, Verónica, Juana de Chusa, María, madre de Marcos, Salomé, mujer de Zebedeo; María Salomé, Salomé de Jerusalén, Susana y Ana, sobrina de San José; Casio (más tarde llamado Longinos) y los soldados cerraban la marcha. Se detuvieron a la entrada del jardín de José..."
Evis L. Carballosa en su libro Mateo: La revelación de la Realeza de Cristo, Tomo II, afirma: "...El Señor Jesucristo fue crucificado en una colina al norte de la ciudad de Jerusalém llamada en arameo Gólgota. Dicho nombre está relacionado con el hebreo Golgoleth que significa cráneo..."
Marcos Fabio Quintiliano, profesor de latín y escritor romano, señaló que los criminales eran crucificados en los caminos cercanos muy concurridos, debido a que el castigo sea un ejemplo y temieran  cometer el delito. De acuerdo con los Judios sefardíes este acantilado era también un lugar de lapidación. Allí Ron también encontró piedras de distintos tamaños junto a huesos humanos. La puerta de Damasco era la principal entrada a la ciudad
La prohibición de sepultura al oeste de las ciudades judías, incluida Jerusalén, se observa en el Talmud. Una cita de la Mishná, la porción del Talmud que fue escrito alrededor del año 200 y que conserva las tradiciones judías desde el siglo II aC hasta el siglo II dC, recuerda cómo los Judios trataron a sus cadáveres en cuanto a los límites de la ciudad: "Ellos se distanciaban de los cadáveres de animales, de las tumbas y la curtiembre a cincuenta codos de la ciudad. Ninguno podía colocar una curtiembre que no sea hacia el este de la ciudad. Rabí Akiva dice: "A todas las direcciones de los vientos, excepto del oeste, y se distancia a cincuenta codos"
Jeffrey R. Chadwick, profesor asociado de historia de la Iglesia y de la doctrina en BYU  escribió  “Revisiting Golgotha and the Garden Tomb,” en  Religious Educator 4, no. 1 (2003): 13-48, consigna"...Opiniones de los expertos sobre el momento en que se divide la ciudad, en algún momento entre el 63 aC y el 4 aC (cuando Herodes el Grande murió), ya sea durante el reinado del último de los monarcas asmoneos o del mismo Herodes, una muralla conocida como el "segundo muro" fue construida, en torno a los barrios más nuevos anexados a Jerusalén. Con la aparición de los barrios y la erección de ese "segundo muro", el sitio del Santo Sepulcro, a sólo cincuenta metros al oeste de la pared, se convirtió en una zona donde no se ha permitido nuevas tumbas. En otras palabras, en el momento en que Jesús murió en el año 30 dC, ningún "sepulcro nuevo" podría haber sido cortado por José de Arimatea en el sitio del Santo Sepulcro (la prohibición cultural de la construcción de la tumba y el entierro en un punto tan sólo cincuenta metros al oeste del "segundo muro" que ya había entrado en vigencia sesenta a cien años antes). El razonamiento detrás de la exacta colocación original de la Iglesia del Santo Sepulcro no se conoce. Pero está claro que los cristianos bizantinos del siglo IV que construyeron el santuario fueron desinformados esencialmente sobre la relativa tradición judía y la práctica en el tiempo de Jesús, así como la geografía histórica herodiana de Jerusalén, o de lo contrario no habrían elegido el sitio en donde lo hicieron..." El relato bíblico explica que esa segunda muralla iba desde la “Puerta de los Peces” (actual Puerta de Jaffa o Joppe) hasta la “Puerta de las Ovejas”, la antigua Puerta Probática, abierta en el lienzo norte, junto a la Torre Janael. Christiano Adricomio Delpho en su "Breve descripción de la ciudad de Jerusalén y lugares circunvecinos" relata que la Puerta de los Peces recibió esa denominación porque por ella llegaban los peces que se traían desde Joppe y es por esa razón quizá es que se la llamara Puerta de Joppe que en el libro Arpas Eternas es mencionada como la Puerta que conducía al Gólgota.
Antonio Del Castillo en su libro El Devoto Peregrino: Viaje de Tierra Santa escrito en 1705, consigna en el parágrafo 235, página 84 que el Monte Calvario, en hebreo Golgotha, era no muy alto y estaba cerca de la ciudad, entre el Oriente y el Septentrion y que era el lugar donde se ejecutaban las sentencias en los malechores que la pública justicia condenaba.
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Jerusalén durante el período Hasmoneo, 164-63 aC. Véase el primer muro
Jerusalén durante mediados del período herodiano, 20 aC-dC 43. con el segundo muro. La línea de puntos representa a la línea de la pared de la ciudad vieja en la actualidad

"...El sitio actual del Santo Sepulcro inmediatamente al oeste de la parte habitada de la ciudad, por razones de la pureza ritual y por factores relacionados con el viento que transportaba los olores de descomposición hacia la ciudad (predominantes del oeste) habrían prohibido entierros allí en los días de Jesús y probablemente habrían puesto los límites a la ubicación de la crucifixión u otras formas de ejecución. (Arav y Rousseau llegan a la misma conclusión en relación con el templo.)...". "...La forma de cráneo se encuentra justo al norte de la pared moderna de la Ciudad Vieja de Jerusalén y se adapta a todas las exigencias del Nuevo Testamento de su configuración y que la colina del Calvario del Santo Sepulcro no tiene. Está fuera de la muralla de la ciudad en la época de Jesús y se encuentra a más de veinticinco metros (cincuenta codos) al norte de la ciudad, lo que evitó cualquier cuestión de la dirección del viento y la pureza ritual de zonas habitadas o del templo. Está cerca de una zona donde estaban ubicadas tumbas judías en tiempos de Jesús (volveré a este tema más adelante), y hay buenas razones para suponer que el pueblo de la antigua Jerusalén le han llamado "la calavera". Esto se debe a que de hecho se parece a una calavera...". ".... Una área relativamente fértil de Saladino street era probablemente un jardín a principios del siglo I, y el nuevo sepulcro de José de Arimatea pudo muy bien haber sido cortado en la roca de la ladera el-Edhemieh, en su vertiente noreste...". "... la presencia de edificios árabes modernos allí impiden una investigación de cerca o una excavación en la actualidad..." Con estas afirmaciones el autor descarta a la Tumba del Jardín como la verdadera tumba pero no le quita su valor educativo.
Joachim Jeremías en su libro JERUSALEN EN TIEMPOS DE JESUS, en las págs 59 y 60 consigna: "...Junto a la torre noroeste de la muralla más septentrional, la torre de Psefino, se vio Tito en dificultad a causa de una patrulla; en efecto, los huertos, con sus cercas y vallados, le hicieron retrasarse. Toda la parte norte, desde hacía mucho estaba llena de jardines (o más exactamente de huertos). Ya antes dela construcción de la tercera muralla septentrional por Agripa 1 (41-44después de Cristo) había huertos en aquellos terrenos del norte, los cuales quedaron después dentro de la muralla. Esto es lo que indica el mismo nombre de la puerta que formaba el punto de arranque de la segunda muralla: Puerta de los Jardines (Gennath) . De su situación sólo sabemos con certeza que estaba en la primera muralla septentrional; lo demás es apasionadamente discutido por los sabios cristianos que investigan sobre la topografía de la antigua Jerusalén. En efecto, de la situación de la Puerta de los Jardines, es decir, del punto de partida de la segunda muralla norte, depende en parte la localización de la colina del Gólgota y, por consiguiente, la autenticidad del emplazamiento de la actual Iglesia del Santo Sepulcro. Pues cerca de la colina del Gólgota, situada fuera de la segunda muralla septentrional, pero dentro de la tercera después de su construcción (41-44 d.C), se hallaba el huerto del sanedrita José de Arimatea (jn 20,15; 19,41), que era cuidado por un hortelano (]n 2,15). Pero después que la tercera muralla septentrional encerró en el recinto de la ciudad los huertos situados fuera de la segunda muralla, aún había huertos al norte. Tito avanzó con su ejército desde el monte Scopus, situado al norte de Jerusalén, y tropezó con huertos, plantaciones de árboles y rincones llenos de árboles selectos..."
Simon Brown fue en busca de mapas de la antigua Jerusalén, que pueden indicar la localización de la tumba de Jesús. Los diversos mapas que encontró señalan esto (ver imagen de abajo) como la localización de la tumba. Estos mapas se hicieron 100 años de antes de que  la Tumba del Jardín fuera descubierta. Todos los mapas antiguos ubican al Gólgota en la misma equina y fuera de los muros, confirmado por Rubin Aylett de la Biblioteca Universitaria de Israel. 


Una pintura en particular, anotada en francés y por lo tanto también, presumiblemente, elaborado en Francia, identifica un lugar cerca del sitio de la crucifixión como "Gruta de Jeremías". La Gruta de Jeremías se cree que es el lugar donde el profeta Jeremías se retiró a escribir el Libro de las Lamentaciones, un libro del Antiguo Testamento que narra la destrucción de Jerusalén en el año 589 aC. Esa pintura identifica a una puerta cerca del Gólgota como puerta de Jeremías, a la derecha una tumba con la leyenda tumba de Esteban.



Observar el mapa y su relación con el Monte Moriah







Además, el mapa relaciona a la Tumba de San Esteban y a la tumba de Jesús en la misma zona de terreno





Según la Organización para el Templo en Jerusalén la cual tiene su página en Internet que a continuación mostramos, http://www.templemount.org  y que invitamos al lector a que visite, publicó un mapa topográfico de Jersusalén, donde se aprecia la forma del Monte Moria: http://www.templemount.org/moriah2.html y donde se puede visualizar que no es una montaña con un solo pico, sino más bien una elevación larga. Y afirman: “...Existe sólida  evidencia arqueológica para suponer que el lugar de la crucifixión de Jesús era en la cumbre del monte Moriah, probablemente cerca de la Puerta de Damasco de hoy en día y de la Tumba del Jardín...” Como bien afirmara Ramatís "...la cima del Calvario..."
El escritor e investigador navarro Juan José Benítez en su Caballo de Troya, pág 281 afirma: "...Longino, hombre de gran experiencia, pensó sin duda que la conducción de los «zelotas» y del «rey» a través de las
calles de la ciudad alta de Jerusalén podía revestir complicaciones para sus hombres y para él y con buen criterio varió el camino que tradicionalmente venían siguiendo este tipo de procesiones. En general, los futuros ajusticiados eran paseados por las intrincadas callejuelas de la ciudad, tratando así de ejemplarizar a las masas. En esta ocasión, insisto, el centurión se decidió por un camino mucho más corto. Siento defraudar a cuantos han creído y creen en una « vía dolorosa» a través de las estrechas calles del barrio alto. Nada de eso. El centurión y los soldados se desviaron hacia el norte, entrando en el polvoriento camino que conducía a Cesarea y que discurría casi paralelamente al valle del Tyropeón..." 
El Espíritu Hilarión de Monte Nebo, a través de la mediumnidad de Josefa Rosalía Luque Álvarez en su obra ARPAS ETERNAS, tomo 3 pág 572 “…— ¡Le llevan ya por la calle de Joppe al Monte de las Calaveras!... — ¡Dios bendito!... ¡Allí mueren los criminales ajusticiados!... —gritó la anciana Salomé, que apoyada en su marido andaba lentamente. A Myriam que se empeñó en acudir cerca de su hijo aunque fuera para verlo morir, la conducían el tío Jaime y Pedro que iban detrás de todos. Juan, Boanerges, María de Mágdalo y sus compañeras, Felipe con el huérfano Policarpo, los hijos de Ana y Gabes, Marcos y Ana de Nazareth, todos jóvenes, tomaron la delantera y corrían agrupados como bandadas de pájaros asustados por la proximidad de la tormenta. Los más ancianos, atrás, esquivando los tropiezos para no caer... lamentando sin duda la pesadez de sus miembros que les impedía la carrera, seguían a los otros con la agitación y la ansiedad pintada en el rostro. Viendo estos cuadros vivos, el Divino Maestro hubiera repetido su genial pensamiento: "¡Padre mío!... te adoro y te bendigo porque han florecido mis rosas de amor sembradas en la tierra". Juan, María y Boanerges adelantaron por fin al grupo, y pasaron como una exhalación por la puerta de Joppe entre una nube de polvo que levantaban sus pies…” Y en la página 583: "...— ¡María!... —dijo una voz y era la del Maestro que la llamaba por su nombre. — ¡Maestro! —gritó ella arrojándose a sus pies que iba a besar. —No puedes tocarme —dijo la visión—, porque mi carne ya no es más. Vuelve con los míos y diles lo que has visto y oído. ¡Yo iré en medio de todos, porque ninguna fuerza de la tierra ni del aire puede ya retenerme! ¡La paz sea contigo!... La visión había desaparecido, y María con el rostro en tierra, besaba y llorada sobre el trozo de roca en que El estuvo parado. María, loca de alegría como lo había estado de angustia, echó a correr hacia la ciudad. Antes de llegar a la puerta de Joppe encontró a sus compañeras con los hombres que traían el féretro. —No está más en el sepulcro —les dijo— es inútil que vayáis allí. Y bajando la voz dijo a sus compañeras: — ¡El Maestro vive!, ¡le he visto y me ha hablado! ¡ Dice que vendrá entre todos nosotros? ¡Pronto!.. . ¡Pronto!, corramos a nuestra morada, avisad a los demás, no sea que El llegue allá y no nos encuentre..." En el tomo 4 de la citada obra en la página 169  se narra el regreso de Pedro a Jerusalém y su deseo de ver nuevamente a la colina del Gólgota, confirmando varios items de nuestro estudio,  que a ella se accedía saliendo por la puerta de Joppe, que era además el lugar donde se ajusticiaban a todos los bandidos de Palestina, que su aspecto era escabroso, con aristas y rocas salientes en barrancos pedregosos y que habría sido adquirido el lugar por el Scheiff Ilderin al mismísimo Pilato, transformado el lugar en un recinto de paz, sosiego y de oración como un jardín-cementerio hecho por los amantes de  Yhasua, coincidiendo con los hallazgos de Ron Wyatt tanto de la piedra altar así como de los cimientos del viejo edificio del siglo I.  Como puede apreciarse la puerta de Joppe o Jaffa (de los peces) es la puerta que en el segundo muro conducía al norte, un poco más allá, a la puerta de Damasco. Como se menciona en la página 14 del libro Patrimonio Seráphico de Tierra Santa que menciona a la puerta que da a occidente con el nombre de puerta Pifeium, tal como se menciona en la escritura, porque por ella entraba a la ciudad el pescado y que hoy se llama Puerta de Rama, o de Joppe, Esta ciudad era el primer puerto de Tierra Santa en el Mediterráneo desde donde se llevaba el pescado a Jerusalém. 
Jorge Blaschke en su obra Jesucristo o la historia falsificada, afirma en la página 101 de Ediciones Robinbook: ,,,Es de suponer que este lugar que hoy se venera sea en el que se efectuaban crucifixiones, pero no está claro del todo, ya que en 1820, un anglicano, el general Gordon, descubrió más allá de la puerta de Jaffa, otro Gólgota, lo que hace suponer que en aquellos tiempos habían varios Gólgotas,,,”



            

EVIDENCIAS ARQUEOLÓGICAS PARA EL JARDÍN DE LA TUMBA, JERUSALÉN

Por John A. Tvedtnes, instructor en la Universidad Brigham Young-Salt Lake Centro de Educación Continua, candidata al doctorado en lenguas egipcias y semíticas en la Universidad Hebrea de Jerusalén, y miembro del consejo de la Sociedad para la Arqueología Histórica Temprana.

Ponencia presentada en el Simposio Anual sobre la Trigésima Arqueología de las Escrituras, que tuvo lugar en la Universidad Brigham Young el 26 de septiembre de 1981.

Desde principios del siglo IV dC, el cristianismo ha venerado el lugar de la Iglesia del Santo Sepulcro como el de la crucifixión, sepultura y resurrección de Jesús. A los peregrinos se les muestra un pequeño montículo rocoso, que dicen que es el Calvario o Gólgota, mientras que un sitio cercano se afirma que es el emplazamiento de la tumba de Cristo, destruido en el siglo XI por el gobernante egipcio al-Hakim.

Dudas planteadas
Pero hay problemas con esta identificación. En primer lugar, las diversas losas de piedra (por ejemplo, donde se dice que el cuerpo de Cristo ha sido lavado y ungido y donde fue colocado en el sepulcro) en realidad son de mármol rosa, que, al no ser nativa de Palestina, sin duda, fue importado de Europa. En segundo lugar, la designación del sitio se puede colocar en la época de la reina Helena, madre del emperador Constantino. Ella presume que la tumba de Cristo se encuentra debajo de uno de los templos romanos paganos en el supuesto de que los romanos habrían encubierto el sitio santo cristiano, tal como habían cubierto el sitio del templo de Herodes con un templo propio, dedicado a Júpiter. Por consiguiente, arrasó el templo de Venus y excavó la zona, encontrando un gran cementerio. Una de las tumbas se encuentra dentro de una cueva, y esto se denominó el "Santo Sepulcro" de Cristo.
En realidad, no había "cristianos" lugares santos referidos por los romanos del siglo II dC. Roma estaba luchando contra los Judios, que no se han ocupado de la tumba de Jesús como sagrada. La profanación del templo, por tanto, no era comparable a la de la tumba de Jesús. A pesar de los más de 16 siglos en los que la Iglesia del Santo Sepulcro se ha venerado, no existe ninguna prueba para apoyar tal actitud.
Durante el siglo 18, algunos peregrinos a Jerusalén empezaron a poner en duda la autenticidad del sitio designado por Santa Helena. (1) Sus razones, sin embargo, eran injustificadas. La objeción a la iglesia era que se encontraba dentro de los muros de la ciudad, mientras que la Biblia es clara en que Cristo fue crucificado y enterrado fuera de la muralla (acorde con la ley religiosa judía).
Este razonamiento ha sido refutado por el descubrimiento de la pared occidental de la ciudad de la época de Jesús, que se encuentra debajo de la Capilla de la Ortodoxa San Alejandro de Rusia, (2) Estas "excavaciones " mostraron que los restos de la muralla corren de norte a sur, luego giran hacia el este y la formación de la puerta del ángulo a través del cual, algunos cristianos creen ahora, Cristo salió en dirección hacia el lugar de la crucifixión. La Iglesia del Santo Sepulcro se encuentra justo al oeste de esta pared (con excavaciones que probaron que Constantino utilizó la pared misma para formar el extremo oriental de la primera iglesia), claramente fuera de las murallas de la ciudad en la época de Jesús.
Un sitio alternativo adecuado se buscó, pero sin mucho éxito. En 1881, un británico, coronel Claude R. Conder identificó una tumba recién excavada (situada en la actualidad en el lado oeste de Nablus Road, junto a la nueva estación de autobuses) como la de Cristo. De hecho, una comparación con las tumbas del período herodiano excavados en Jericó, en los últimos años ha proporcionado pruebas de que la tumba no es de la fecha para el período de tiempo correcto, aunque hoy nadie cree que sea la de Cristo. (3) En 1867, otra tumba había sido excavada cerca, hacia el este, en la base de un bajo acantilado. El titular griego del sitio tenía la intención de utilizar la tumba excavada en la roca como una cisterna para almacenamiento de agua. (4) Lugar de la Calavera: Mientras tanto, la colina al este de esta tumba atrajo la atención de un número de eruditos europeos que visitan o viven en Tierra Santa, como Otto Thenius (1842 o 1849), coronel Churchill (c.1870) y Fisher Howe (1871). Para ellos, parece que esto podría ser un lugar lógico para el Gólgota de la Biblia. (5) En 1883 el general británico Charles Gordon se encontraba de visita en Jerusalén y su estancia en el American Colony, justo dentro de la pared norte de la ciudad e inmediatamente al este de la Puerta de Damasco. Contemplando el paisaje en el exterior de la pared, señaló el destacado afloramiento rocoso a unos cientos de metros de distancia, que, a su juicio, podría haber sido el Gólgota bíblico.(6) Aunque la Biblia no dice que Cristo fue crucificado en una colina (Gólgota se llama "el lugar de la calavera" en Juan 19:17), la idea fue, sin embargo, firmemente enraizada en la tradición cristiana debido a la pequeña loma rocosa en la Iglesia del Santo Sepulcro.
Gordon señaló que la cara del acantilado frente a la muralla de la ciudad parecía un cráneo (el significado del nombre de Gólgota), con depresiones para los ojos, la nariz y la boca, y que había una tumba cercana en el acantilado hacia el oeste. Se convirtió en entusiasmado con las perspectiva de tener el lugar preservado para los peregrinos para poder ser visitado. Una campaña fue montada para recaudar fondos en Inglaterra y organizar la Sociedad de la Tumba del Jardín, que finalmente compró la parcela de tierra al oeste del acantilado con cara de calavera. En los años siguientes, una buena cantidad de evidencia arqueológica y de la tradición  apoyó la tesis de que se trataba, en realidad, de la tumba en que Cristo había sido sepultado.
El relato en Juan 19: 41-42 proporcionó la información bíblica: "En el lugar donde fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto nadie allí “
La tumba, por supuesto, había pertenecido a José de Arimatea quien era propietario de excelentes canteras, de donde se extraían piedras para esculpir sepulcros y columnas. Nicodemo también se dedicaba a este negocio.  En los próximos años, la evidencia fue descubriendo que la Tumba del Jardín fue, en efecto, una tumba judía del primer siglo que nunca se había completado, que se encuentra en medio de un jardín y cerca del lugar de la ejecución, lo que se corresponde con la descripción bíblica. Sin embargo, a pesar de la gran cantidad de interés en el sitio y el número de libros y folletos publicados en los últimos años, ninguna fuente ha dado la totalidad de la evidencia arqueológica. Tampoco, por cierto, tienen todos ellos todo junto lo considerado que se podría decir. Por lo tanto, tengo la esperanza de presentar aquí una visión más completa de las evidencias a favor de la Tumba del Jardín como el lugar de la sepultura y la resurrección de Cristo.

Tumba del Jardín
Lo primero a destacar es el pequeño cerro conocido como "Calvario de Gordon" que es la parte más septentrional del monte Moriah , llamado así en la Biblia. Fue a este monte que Abraham llevó a Isaac para sacrificarlo (Génesis 22), símbolo del sacrificio de Cristo por venir. El sitio fue comprado más tarde por David y utilizada por Salomón para construir su templo. El templo en sí se encuentra sobre el punto medio de la línea norte-sur de la colina. Significativamente, los animales de sacrificio, cuyas muertes simbolizaban la de Cristo, fueron asesinados al norte del altar del templo (Lev 1:11). Si Jesús fue crucificado en el "Calvario de Gordon," entonces él murió en la parte más septentrional de la colina donde se encuentra el altar.
El Gólgota (como veremos en adelante el llamado "Calvario de Gordon") se separa del cuerpo principal del Monte Moriah por un abismo creado por una antigua cantera de piedra. Debido a que la cara del cráneo es el acantilado que fue cortado por la cantera, es importante saber cuándo la cantera estaba en operación. Si, por ejemplo, es posterior a Cristo, entonces la forma del cráneo podría no haber estado presente en su tiempo, y no habría ninguna razón para creer que prestó el nombre de Gólgota al sitio. Hay, sin embargo, algunos indicios de que la cantera es anterior a Cristo.
Los primeros informes de evidencia son de la tradición. El acantilado sur de la cantera se ejecuta justo debajo de la pared norte de la ciudad vieja de Jerusalén. Cortada en este acantilado hay una gran cueva (en parte natural) que fue ampliada por las operaciones de explotación de canteras. Durante mucho tiempo se ha llamado "Canteras de Salomón", basada en la tradición de que aquí es donde Salomón obtuvo piedra para la construcción de su templo. También se ha denominado "Cueva de Sedequías," de una tradición que dice que el rey Sedequías se escondió aquí de Nabucodonosor de Babilonia en el año 587 antes de Cristo. Si cualquiera de estas historias es cierta, entonces la cantera y el acantilado en forma de calavera resultante son anteriores a Cristo. El Erudito francés Charles Clermont-Ganneau descubrió, en la primera de las cámaras de canteras dentro de la cueva, un dibujo de una esfinge alada en estilo asirio (ahora en el Louvre de París). Esta sería la fecha para el período israelita e implicaría que la cantera se remonta al menos a 600 años antes de Cristo. (7) La parte noreste de la cantera, a lo largo del acantilado, justo al este de la cara del cráneo, se abre en una gran caverna excavada en la roca llamada "Gruta de Jeremías." La Tradición asocia esto con el lugar donde Jeremías fue encarcelado por el rey Sedequías y donde se dice que ha escrito el libro de las Lamentaciones (Jer. 38: 6). Curiosamente, Jer. 02:13 habla de "cisternas agrietadas, que no retienen agua." Sólo hay una cisterna en el mismo acantilado, al oeste de la cara del cráneo. La operación de canteras cortó la cisterna en dos, dejando un gran agujero abierto en el acantilado, que tiene otro agujero en ejecución a la cima de la colina a través de la roca madre, donde las cuerdas una vez bajaron a sacar agua. Cisternas de este tipo primero entraron en uso en los días del rey David, con cal apagada siendo los medios de prevención de fugas de agua a través de las grietas de la piedra caliza. Es posible que se destruyera una generación más tarde por la obra de Salomón. (8) La mayor parte de la evidencia que pondría al corte de la cantera antes de la época de Jesús es el descubrimiento de una serie de tumbas excavadas en la roca, del período israelita, en el acantilado de cantera al oeste de la cara del cráneo, en la propiedad del Convento de San de Esteban, muy cerca de la propia Tumba del Jardín. (9) Esto indicaría, una vez más, que las operaciones de extracción se llevaron a cabo antes de ese tiempo, tanto sobre la base de la ubicación de las tumbas y en el hecho de que los cementerios son generalmente considerados como lugares sagrados, para no verse afectados por la explotación de canteras. (10) Si, como esta evidencia sugiere, los acantilados de canteras estaban en los días de Herodes el Grande, entonces es inconcebible que Herodes no hubiera hecho uso de su postura defensiva para construir su muro norte de la ciudad encima de ellos. De hecho, hay algunas piedras herodianas entre el acantilado y la llamada "Puerta de Herodes" al este, y partes de la base del acantilado parecen haber sido esculpidas para parecer piedras de Herodes con sus bordes elaborados.
Por otra parte, inmediatamente al oeste del acantilado sur, donde el monte Moriah cae para formar el Valle Tyropoean (ahora lleno) descripto por Josefo, tenemos la puerta de Damasco, donde Dame Kathleen Kenyon excavó a principios de 1960. La cantera herodiana se encuentra aquí, junto con los restos de una puerta de enlace Herothan y torres (11) Esto, por supuesto, proporciona evidencia de que el Gólgota era como la Biblia dice, no muy lejos de las murallas de la ciudad y cerca de la puerta (Juan 19:20;. Matt . 27:39; 28:11; Hebreos 13:12). Asimismo, se encuentra junto a la carretera principal, un lugar ideal al norte para una ejecución pública debido a los numerosos transeúntes (que, en la historia del Nuevo Testamento, se burlaron de Cristo mientras colgaba en la cruz).
El Mayor Claude R. Conder observó una tradición judía y afirmó en 1874-75 que el cerro era antes un lugar de ejecuciones. (12)  Los cristianos en Jerusalén, también se dice, han tenido la tradición de que este era el lugar donde fueron apedreados tanto Jeremías como Esteban. (13) Los ajustes de los acantilados con el método judío de lapidación de la época de Cristo, se describe en la Mishná (Sanh 6, 1-4), donde el condenado era lanzado por primera vez de un acantilado (con una altura mínima de 12 pies). Si él sobrevivía a la caída, entonces los testigos recogían una gran piedra y la lanzaban sobre su pecho. Si todavía no había muerto, entonces la multitud le arrojaba piedras
Parece bastante probable que en los días de Cristo no había sino un lugar de ejecuciones en el área de Jerusalén. Un lugar de ejecución habría sido considerado contaminado, no habría estado en consonancia con la costumbre judía de lapidar o de ejecutar a las personas en cualquier parte. A este respecto, hay que señalar la ejecución de Esteban en Hechos 7. Ya en el siglo V dC, (14) y por lo menos hasta los tiempos de las Cruzadas, la Puerta de Damasco fue llamada "Puerta de San Esteban"
La Iglesia de San Esteban del siglo V dC (hoy reconstruida con el mismo nombre y que alberga a la Escuela Bíblica Francesa) está situado junto al Gólgota, en la parte superior del acantilado inmediatamente al norte de la propia Tumba del Jardín. Un descubrimiento dentro de la iglesia en 1882 (15) proporciona una prueba más en apoyo de la tradición que ubica a la ejecución de Esteban aquí. Es probable que Cristo fuera ejecutado en el mismo lugar.
Las excavaciones en el área de la Tumba del Jardín han revelado la evidencia de que era, en efecto, un antiguo jardín, no de flores, pero sí de frutos. Un lagar, descubierto en 1924, se puede ver en la actualidad junto con tres cisternas, una de ellas con una capacidad de 200.000 litros de agua. El yeso alrededor del exterior de la tumba y en las inmediaciones de la gran cisterna ha determinado que es de la época romana, aunque el yeso de la cisterna en sí más tarde fue reparado en la época bizantina y decorada con una cruz, evidencia de la veneración cristiana primitiva 

DESCRIPCIÓN DE LA TUMBA
La Tumba del Jardín se ajusta a los requisitos de pertenecer a un rico Judio del primer siglo de nuestra era. Varios arqueólogos notables han examinado y declarado que fuera judía y del período herodiano.(16) Al igual que otras tumbas judías de Jerusalén desde el mismo período (por ejemplo, en los valles de Cedrón e Hinom, al Sanhedria, etc.), que se orienta hacia el Monte del Templo. También les asemeja en la forma, en que hay una "cámara de llanto" externa para los visitantes, además de una cámara interior con nichos de enterramiento para los muertos. El tipo de cincelamiento en la cara del acantilado fuera de la tumba, y en el interior, así, es la misma que la que se encuentra en este tipo de tumbas en Jerusalén
Cortada en roca sólida, la Tumba del Jardín se ajusta a la descripción bíblica de "un sepulcro abierto en una peña, en la que nunca nadie se había puesto" (Lucas 23:53). Tiene un nephesh (lit. "alma") o ventana en la cara superior de la derecha, a través del cual, según la tradición judía, el espíritu del difunto partía después del tercer día de la tumba.
Uno entra en la tumba a través de la cámara de llanto de la izquierda, de donde es posible descender ligeramente en la cámara funeraria. Aquí se encuentran tres nichos de enterramiento, las cuales sólo una fue completada por los obreros, lo cual indica que habría sido una "nueva" tumba cuando Jesús fue enterrado allí, como dice la Biblia. El único lugar que se puede ver desde la puerta es el que está en la esquina noreste. Por tanto, encaja con los requisitos para el lugar de la sepultura de Jesús; María Magdalena y Juan eran capaces de ver el punto desde fuera de la tumba, mirando a través de la puerta. Las mujeres que acuden a la tumba en la mañana de Pascua eran capaces de mirar dentro y ver ángeles sentados donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.
Cuando uno examina el nicho de entierro de cerca, se hace evidente que fue ampliado en la zona de la cabeza hacia el este, cincelando más en el lecho de roca. Esto es probablemente debido a que la persona enterrada allí era más alta que para quien se construyó. Esta evidencia de una "tumba prestada" se ajusta al carácter de la de José de Arimatea, y en el que Jesús fue sepultado.
Frente a la tumba, hay un canal que podría haber servido para guiar una piedra rodante en frente de la puerta. (Ver Marcos 16: 3-4; Mateo 28: 2.). Tales piedras rodantes para entradas de las tumbas se conocen de otras tumbas judías de la época de Jesús, en la zona de Jerusalén. Uno puede ver ejemplos hoy en (1) el llamado "tumba de la familia de Herodes", adyacente al Hotel Rey David, (2) la llamada "Tumba de los Reyes" (en realidad construido por la reina Helena de Adiabene en la tarde primer siglo antes de Cristo, después de su conversión al judaísmo), frente a la catedral de San Jorge, y (3) una tumba en la iglesia de Betfagé, en el Monte de los Olivos en el camino a Betania.
Se ha argumentado que las marcas del cincel en la artesa en la Tumba del Jardín parecen ser de origen cruzado, lo que indica que fue quizá utilizado para la alimentación de los animales, pero no para guiar una piedra que rueda en su lugar frente a la entrada de la tumba. (17) Sin embargo, es interesante ver que tiene la misma anchura que el canal en la "Tumba de los Reyes". Por otra parte, debido a que el bajo muro que forma la parte delantera de la bandeja es de unos seis a ocho pulgadas más alta que la formación de un tribunal frente a la tumba de la roca madre, si el canal fuera una idea de último momento, entonces habría tenido que ser formado por la reducción de todo el patio rocoso cincelando, que no es el caso. Si el cincelado es de la época de las Cruzadas, entonces es más probable que hayan resultado de los esfuerzos para profundizar el canal, en lugar de crearlo.
Los visitantes a la Tumba del Jardín se sorprenden a la altura de la puerta que conduce a la tumba. Tal apertura requeriría una gran piedra rodante para bloquearlo, más grande que cualquiera de los conocidos de otras tumbas de la época. (18) Sin embargo, un examen del cincelado en el lado izquierdo de la puerta (el único equipo que se ha completado ) revela que su altura original era considerablemente menor, es decir, aproximadamente un tercio de la presente puerta. La parte superior de la puerta tiene pruebas de cincelado muy áspera, hecho cuando más la piedra fue retirado más tarde para realzarla. La anchura es la misma que la original, como se evidencia por el hecho de que su lado está todavía parcialmente marcado en la parte inferior derecha.
La altura de la puerta es importante para comprender la historia bíblica, en el que tanto Juan y María Magdalena tuvieron que agacharse para mirar dentro de la tumba (Juan 20: 5, 11). Cada uno era capaz de ver el lugar donde Jesús fue enterrado desde esta posición, que de nuevo apunta al nicho de inhumación en la esquina noreste. Fue probablemente a causa de que la luz entrara a través de la nephesh que eran capaces de discernir el interior, de otro modo habría sido una tumba oscura.
La razón de que la puerta falta y la pared frontal de la Tumba del Jardín (este último ahora rellenado con mampostería), probablemente se remonta a la construcción de una iglesia bizantina en el sitio. La evidencia de la existencia de la iglesia es la forma de decoración de mosaicos encontrados en el sitio (restos de suelos), así como el arco y los agujeros para el techo de vigas que se encuentran por encima de la entrada de la tumba.
Ranuras largas en el suelo del lecho de roca en frente de la tumba pudo haber apoyado una pantalla baja, típica de las iglesias bizantinas. La pantalla se habría separado de la zona de la congregación de la zona donde el sacerdote ofició, con la tumba propiamente dicha (su pared frontal debe haber sido noqueada) que sirve como un santuario en la configuración del tripartito.
Recientemente se ha sugerido que los surcos eran un solo canal de agua que se utiliza para drenar una pila bautismal en forma de "corazón", que se paró frente a la tumba. Esto parece poco probable, porque las ranuras no están conectados en el medio. Además, no hay evidencia de que la baja depresión en el lecho de roca a la derecha de las ranuras fue la base de un baptisterio.
La depresión rectangular en el suelo del lecho de roca a la izquierda de la entrada de la tumba es, posiblemente, para un relicario, una caja que contiene los huesos u otras reliquias de algún santo temprano. Estos eran comunes en las iglesias bizantinas.
Cruces bizantinas adornan el interior de la tumba y dos de las más elaboradas de éstas, después de haber sido pintada en la pared, se han desvanecido desde el descubrimiento de la tumba. Otras -tantas pintadas y talladas permanecen, al igual que una gran cruz de yeso en relieve en la cisterna más grande.
Otra cruz está tallada en la pared exterior de la tumba, a la izquierda y justo por encima de la altura de la puerta. Un examen atento muestra que en su origen fue un ancla que más tarde se amplió y se transformó en una cruz. El ancla, junto con el pescado, era un símbolo cristiano muy temprano y puede indicar la veneración del sitio de la tumba en el primer siglo.
CANDIDATA MÁS ADECUADA
En la meseta por encima del  acantilado en el que se talla la tumba se encuentra la Iglesia de San Esteban en medio de las ruinas de las estructuras anteriores. Un cementerio de la época bizantina, que se encuentra casi inmediatamente por encima de la propia Tumba del Jardín, se incluye entre los hallazgos arqueológicos del sitio. Dos de las inscripciones prestan pruebas de la autenticidad de la tumba de Cristo. Una dice "enterrado cerca de su Señor" -posiblemente en referencia a la proximidad de la tumba de Jesús. El otro dice "Onésimo, Diácono de la Iglesia de los Testigos de la Resurrección". ¿Qué mejor lugar para una iglesia dedicada a los testigos de la resurrección que el lugar donde se produjo ese maravilloso evento? En esta inscripción, posiblemente tenemos el nombre de la iglesia bizantina que una vez se puso delante de la entrada de la tumba.
Aunque se consideren circunstanciales, como parte de la evidencia que puede ser, una cosa es cierta sobre la Tumba del Jardín. Se adapta a todos los requisitos para considerarla como la tumba en la que Jesús fue sepultado, tanto desde la arqueología como desde las Escrituras. Es, con mucho, la candidata más adecuada para ser la tumba auténtica de Jesucristo


NOTAS
1. William Steuart McBirnie, buscar la tumba auténtica de Jesús (Montrose, California; aclamados Books, 1975), p. 110. No eran los primeros mapas de Jerusalén, que representaban la crucifixión que tiene lugar en el norte de la ciudad, fuera de la puerta de Damasco, por ejemplo, Christianus Adrichon (1584), Bruin y Hogenberg (1572), y Thomas Fuller (1650). Ver Jerusalén: La Tumba del Jardín, el Gólgota y el Jardín de la Resurrección (Londres: La Asociación Tumba Jardín, 1955; en lo sucesivo, JGT), pp 36-37..
2. Véase Barauth C. Schick en la Declaración de Palestina Exploración Fondo Trimestral (en adelante PEFQS), abril de 1893. El muro continúa hacia el norte de la zona de las excavaciones y restos rusos se pueden encontrar en varias tiendas que conducen a la Puerta de Damasco. La pared está en línea con otra construcción herodiana visto tanto dentro como fuera del Área de Puerta de Damasco.
3. Sir Charles Wilson identificó erróneamente la tumba como israelita o pre-israelita (es decir, cananea). Ver JGT, p. 20.
4. Schick en PEFQS, abril de 1892.
5. Véase PEFQS, de abril de 1890.
Artículo 6. Véase Gordon en PEFQS, abril de 1885.
7. Véase el folleto de Isaac Sachs, "Canteras de Salomón", publicado por la municipalidad de Jerusalén (nd), p. 13.
8. Si fuera posible examinar el yeso dentro de la cisterna, tal vez se podría determinar su fecha. Por desgracia, la propiedad es parte de un cementerio musulmán.
9. Schick, en PEFQS, de julio de 1886, p. 155, describe estas tumbas. Hace unos años, un arqueólogo asociado con el Instituto Albright en Jerusalén (y también es miembro de la Junta Directiva de la Asociación Tumba Jardín) me dijo de una tumba excavada sobre la Edad de Hierro 1922 a lo largo de la pared del acantilado bajo el muro norte de la Ciudad Vieja, que demostrar concluyentemente que la cantera fue cortado antes de su tiempo. Sin embargo, yo todavía no he podido obtener ninguna información sobre esta excavación.
10. La prohibición de la profanación de tumbas ha, por supuesto, fue a veces pasado por alto en el caso de los invasores. Por ejemplo, los babilonios profanaron tumbas judías, como se sabe por Jeremías y por la evidencia arqueológica.
11. Todavía hay mucho debate sobre si el trabajo de Herodes en las fechas de la zona Puerta de Damasco datan de la época de Herodes el Grande o el de Herodes Agripa 11. Kenyon cree la puerta se hizo más tarde, mientras que un gran número de otros estudiosos la fechan antes de Cristo, y apuntna a la existencia de pared más al norte de Agripa (el "Tercer Muro" mencionado por Josefo). Aunque la pregunta es muy importante, no tenemos espacio para discutir aquí.
12. Conder en PEFQS, de abril de 1890, pp. 69-70.
13. Véase Rev. JC Hanauer en PEFQS, julio, 1892, p. 199. Véase también id., En ibid., De octubre de 1902, p. 307.
14. Luciana, un peregrino cristiano, escribiendo en el año 415, señala que la puerta norte de Jerusalén fue llamada la "Puerta de San Esteban."
15. JGT, p. 19. Tenga en cuenta que la "Puerta de San Esteban" y "la Iglesia de San Esteban", al este de la Ciudad Vieja no recibieron sus nombres y la identificación con Esteban hasta los siglos XVIII y XIX.
16. Esto incluye a Dame Kathleen Kenyon, Sir Charles Marston, Sir Flinders Petrie, y otros. Ver el London Daily Telegraph Revista de 27 de marzo de 1970.
17. JGT, p. 18.
18. Se afirma por algunos, y tal vez con razón, que hay tomas cinceladas en la roca en la entrada que habría albergado las bisagras de una puerta de madera. Estos, sin embargo, fácilmente podrían haber sido añadidos después. Además, dado que las puertas de piedra nos son conocidas de las tumbas judías del segundo hasta el quinto siglos de nuestra era, no hay ninguna razón para suponer que la puerta era de madera. Hoy en día, la Asociación Tumba del Jardín tiene en exhibición los ejemplos en Jerusalén de las dos puertas de piedra y piedras rodantes que se encuentran en otras tumbas de la ciudad.



Jesús salió por la Puerta de Damasco  A esta altura no cabe duda que Jesús salió por la Puerta de Damasco y no por la que conducía al camino de Efraím (puerta que por otro lado está representada al norte de la ciudad en los antiguos mapas, y no al oeste). La Puerta de Efraín estaba en el muro norte de la ciudad, posiblemente el mismo de la posterior Puerta de Damasco. Desde la Torre Antonia se decidió (por seguridad evitando las concurridas callejuelas de la ciudad debido a que también conducían a dos zelotes o terroristas) el camino más corto hacia la muralla norte y a campo a través, posiblemente por el camino polvoriento que conducía a Cesárea y paralelo al valle de Tyropeón (valle que en esa época era cruzado por puentes y que en la actualidad es una planicie por la gran cantidad de residuos), hoy en día ese camino atraviesa la Puerta de Damasco (Puerta de los peces), que en ese entonces no era la colosal obra de nuestros días y que se encuentra sobre las ruinas de dos entradas anteriores a la ciudad antigua. La primera era una estructura herodiana, una pequeña entrada y un puente de madera. La segunda data del 135 D.C., cuando los romanos recapturaron Jerusalém.




















Conclusión:

El descubrimiento arqueológico más importante sobre Jesús es la prueba cada vez más fehaciente del lugar de la crucifixión. Jesús fue crucificado alrededor de los años 30, justo afuera de los muros de Jerusalém, como lo comenta el autor de los hebreos (Heb. 13,12). A la pregunta de si los soldados romanos habrían dado importancia a lo que se refiere a las preocupaciones judías de pureza ritual, hay que señalar que el poder de Poncio Pilato y otros gobernadores consideraron necesario hacerlo , con el fin de trabajar con los líderes judíos locales a mantener el orden civil. La pureza ritual de la ciudad y el templo habría sido al menos una preocupación; por lo tanto, los romanos habrían evitado la pena capital al oeste de la ciudad..
El muro actual fue construido en el siglo XVI, pero esa sección del muro norte sigue la línea original de segundo muro de la época de Jesús. 
Hoy se les muestra a los peregrinos “El jardín de la tumba” cerca del Calvario de Gordon; ambos están justo al norte de los muros turcos de la ciudad vieja. Casi todos los cristianos eligen este lugar tranquilo, bien afuera de las presentes murallas, como el lugar de la tumba de Jesús. Se asume que el Calvario está cerca. El lugar tradicional del Calvario no es atractivo. Es una casa ruidosa donde las autoridades religiosas que tienen a su cargo la iglesia del Santo Sepulcro se lo disputan continuamente. No es para  menos al recibir 1 millón de dólares al mes en concepto de limosnas y donaciones. La actual Vía Dolorosa es otro invento humano. El artificio de Santa Helena se vino definitivamente abajo cuando los arqueólogos descubrieron los túneles de los Asmoneos, el pavimento que pisó Jesús y parte del muro del segundo templo, un enlosado construido por Herodes el Grande y situado entre 18 y 20 metros por debajo del nivel actual; Santa Helena, los Padres de la Iglesia y la Tradición se habían olvidado que Jerusalém había sido destruida y vuelta a levantar al menos 20 veces. Esta circunstancia ubica a la actual Basílica del Santo Sepulcro por encima de 20 metros de lo que fue el suelo original en el año 30. 
Fue trescientos años después de la muerte del Mesías que Macario, obispo de Jerusalén, excavó una tumba debajo del templo romano de Venus y, basada en la pobre evidencia (intencionada?) de los miembros de una comunidad cristiana local existente en ese momento, se ha aceptado como el sepulcro auténtico de Yeshua.
En el año 135 dC, tras el levantamiento de Bar-Kojba en Palestina, el emperador Adriano erigió este templo pagano de Venus sobre un lugar en Jerusalén, que los teólogos han reclamado como el lugar de la crucifixión y sepultura del Salvador. ¿Eran verdaderos?
Muchos estudiosos creen hoy que Adriano odiaba a los cristianos tanto que decidió profanar el lugar más sagrado de su religión. Sin embargo, como la verdad lo tendría, el emperador odiaba a LOS JUDIOS, no a los cristianos! La iglesia primitiva no tenía nada que ver con la revolución de Bar-Kojba porque no aceptó las alegaciones de Kojba de ser el Mesías prometido.
De hecho, también hay pruebas que demuestran que Adriano consideró que Jesús fue un hombre santo y un dios; y Elio Lampridio mencionó un informe donde Adriano proponía al Senado romano que varios templos al Mesías deberían construirse en todo el Imperio. Los sacerdotes de Roma, sin embargo, tenían miedo de que el mundo entero se convirtiera en cristiano si esto fuera aprobado; por lo que la propuesta fue aplastada.
Esto no suena como un hombre que deliberadamente quería profanar un lugar de gran importancia para la fe cristiana.
Entonces qué tumba estaba profanando?
Las obras de Josefo contienen la respuesta. Antes de la destrucción romana del 70 dC, Josefo visitó esta zona de Jerusalén y mencionó una importante TUMBA cuatro veces, usándola como un punto focal en su descripción de la guerra con los romanos. Este "hito importante" no era otro que la tumba de Juan Hircano, el famoso gobernante sumo sacerdote de los Judios que reinó 135-104 aC! Este líder tenía el profundo respeto de la mayoría de los Judios y simbolizaba la búsqueda de la liberación judía de sus opresores gentiles tan  odiados.
En su disgusto por los Judios, ¿qué mejor lugar que ese para Adriano para profanar con el templo de Venus?
Los años pasaron. En 306 Constantino llegó al trono del Imperio Romano y, después de ver la famosa visión de la cruz en llamas justo antes de la batalla de Puente Milvio, él se promociona como el primer emperador cristiano. De 312 en adelante estas visiones se convirtieron en una parte regular de la vida de Constantino; y comenzó a pensar en sí mismo como divinamente seleccionado para establecer el Reino de Yahwéh en la tierra. Todas sus decisiones más importantes fueron guiadas por visiones y sueños; y en el año 326, después de que él había ejecutado a su esposa e hijo, Constantino fue llevado a creer que debía erigir una iglesia en el lugar de la muerte y resurrección del Mesías en Jerusalén en expiación por sus acciones en contra de su propia familia.
En un sueño o visión se le informó que el sitio del Templo de Venus erigido por Adriano  era donde debía erigir su Iglesia del Santo Sepulcro; y él envió a su madre Helena a la Ciudad Santa para determinar dónde estaba este sitio.
A su llegada a Jerusalén, una increíble secuencia de acontecimientos ocurrieron. Paulino de Nola, en el año 403 dC, relata lo que sucedió después:
"Ella [Helena] deseó obtener información únicamente en el sitio de la crucifixión. Así que ella buscó no sólo cristianos llenos de aprendizaje y de santidad, sino también al más erudito de los Judios. Habièndolos convocados, los reunió en Jerusalén. Su resolución se fortaleció por el testimonio. Hubo entonces ordenado, sin duda, bajo el impulso de una revelación que había experimentado, las operaciones de excavación en ese mismo sitio "(Carta 31,5).
Los Judios astutos, a sabiendas de que el templo de Venus cubría la tumba de Juan Hircano, usaron el sueño de Constantino y confirmaron que ese era de hecho el lugar de la muerte y sepultura de Yeshua! En ese momento, Helena quería la confirmación de las visiones y los sueños que ella y su hijo Constantino habían experimentado; y los Judios estaban más que dispuestos a cumplirlos!
Sozomeno, el famoso historiador de la iglesia del siglo quinto, añade algunos detalles: "Algunos dicen que los hechos [alrededor de la tumba del Mesías] se dieron a conocer por primera vez por un hebreo que moraba en el Este, y que derivó su información de algunos documentos que le habían llegado por herencia paterna. (Historia Eclesiástica,. II 1).
Irónicamente, el hombre que supuestamente tenía esta evidencia histórica para el sitio de la pasión del Mesías, era un Judio llamado JUDAS! Según Ernest L. Martin:
"Este Judas dijo a Helena que el templo de Venus era el sitio adecuado de la crucifixión de Cristo. Helena entonces,"por un impulso de la revelación" tenía sus asistentes excavando en el lugar donde Judas le dijo. Y, sorprendentemente, se encontraron con tres cruces superpuestas una sobre otra. Pero ese no fue todo. Cerca se encontró la tabla que tenía sobre ella las palabras exactas que el Nuevo Testamento dice que Pilato puso sobre la cabeza de Cristo. También se encontró en el mismo lugar una esponja y una caña semejante a los asociados a la pasión de Cristo "(Secretos de Gólgota. p 127).
Nadie, al parecer, cuestionó el hecho de que estos elementos estaban en un excelente estado de conservación después de ser enterrados 295 años !!
Esto convenció a la madre de Constantino - las visiones fueron verificadas, este fue el lugar de la muerte del Mesías!
La historia no termina aquí! Gregorio de Tours, en su Historia de los Francos, registra que "la madera venerable de la cruz fue descubierta por el celo de Helena, y el Judas hebreo que reveló el lugar, después fue bautizado y NOMBRADO QUIRIACUS." (I. 36). Este astuto Judio, que ni siquiera era un cristiano en el momento del "descubrimiento", se hizo famoso y finalmente fue nombrado obispo de Jerusalén, sucesor de Macario!
Como resultado de la "información" de Judas y las visiones de Constantino y su madre, el mundo cristiano ha estado adorando a la tumba del sumo sacerdote judío Juan Hircano por 1700 años !!
¡Qué engaño fantástico, que ironía! La última risa realmente pertenece a los Judios!
Las calles de Jerusalén, conocidas como la Vía Dolorosa conducen a un patio abierto donde usted debe caminar cuidadosamente alrededor de los restos destrozados de columnas que una vez adornaron la entrada al templo de Afrodita. Afrodita es la versión Romana de Istar, la diosa babilónica de la fertilidad. Istar y Afrodita eran adoradas en el primer Domingo después del Equinoccio Vernal, el día en la primavera en el cual hay proporciones iguales de luz y oscuridad
En el año 326 de la Era Común, después de la supuesta “conversión” de Constantino en el Puente Milvian, él tenía una moneda acuñada que cuenta el resto de la historia. En el lado delantero está la imagen de Constantino. En el reverso, vemos la imagen de un hombre que tiene al mundo entero en sus manos y una aureola de los rayos del sol radiando desde su cara. Muchos reconocerán al héroe de Constantino por su fecha de nacimiento, tal como se registra en la Enciclopedia Británica - el 25 de Diciembre - el día del Solsticio de Invierno en el antiguo calendario Romano. ¿Todavía un misterio? Usted identificará de seguro esta deidad por la inscripción que rodea la imagen: Sol Invict to Commite [“Comprometido con el Invencible Sol”] Sol Invictus Mitra. Constantino era un adorador del dios sol Romano, Sol Invictus Mitra, hasta el día que él murió. Él hizo que asesinaran a su esposa y a su hijo mayor, y más tarde, se inmortalizó a sí mismo como la reencarnación del dios Apolo. Él colocó una estatua de él mismo en una columna más alta que todos los demás dioses en Constantinopla. Un rayo golpeó la imagen, y la Columna Quemada aún está de pie al día de hoy….pero sin la imagen carbonizada de Constantino.
El Domingo de Afrodita (ó de Pascua), los adoradores de la diosa Romana del sexo, harían una peregrinación a lo largo de las calles de Aeolia Capitolina y se amontonarían en su camino al templo, adornados con lirios blancos. La madre de Constantino seleccionó este mismo sitio como el lugar “oficial” de entierro de Jesús. El templo de Afrodita, la “Reina del Cielo”, estaba destruido, y Helena construyó la Iglesia del Santo Sepulcro sobre las mismas piedras angulares.
El Domingo de Pascua, la peregrinación de los adoradores del dios sol siguió desfilando a lo largo de estas mismas calles y amontonándose en la misma ubicación para adorar al nuevo “Jesús” de Constantino y su madre “María”, la nueva “Reina del Cielo” (en lugar de Mitra y Afrodita). Las calles que los adoradores de Afrodita pisaron, están ahora adornadas con las ficticias “estaciones de la cruz” mientras que las calles que Yeshua caminó - no gracias a Roma - están enterradas bajo cuarenta pies de escombros y 2000 años de tradiciones paganas, dirijidas al norte de la ciudad y no al oeste
Durante los próximos dieciséis siglos, la mayoría de los Judíos Mesiánicos y sus convertidos Gentiles fueron absorbidos en la cultura Romana de Constantino, ó fueron, como los rabinos Judíos, perseguidos, torturados, y ejecutados.





Abajo la puerta de Damasco antigua, arriba a la derecha la actual











Nicho en forma de "repisa" cavado en una cara del acantilado del Gòlgota descubierto por Ron Wyatt y que pudo ser una de las repisas que sostuvieron los letreros que los Romanos pusieron sobre la cruz de Cristo.






















A continuación una interesante conferencia que resume todos los hallazgos arqueológicos de Ron Wyatt




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